sábado, 24 de septiembre de 2011

28, por ti

Jugar a entrelazar nuestros pies entre las sábanas, abrazarnos cuando el frío entra en la madrugada, despertarme y tener tu brazo rodeando mi cintura, pasarnos horas alargando el momento de salir de la cama.
Son cosas tan tontas, tan simples, tan pequeñas, tan ridículas que me encantan.


Dejo todo por un beso tuyo


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